L'opinió dels nostres alumnes

This school gave me something

I did not even dream about before enrolling. I learned so much that it is hard to express with words, but I hope my paintings speak for themselves... Thanks to Lola and Flor, their great experience and patience, and the very useful guidance I got from them. But beware! Only come here if you would truly like to learn! If something is bad, they are not going to tell you it is good... but they will definitely motivate you to do it well. I guess they are simply perfectionists...
And it is more than that, the beautiful building with the patio, Chipiron, the cat, who never hesitates to keep you company on nice sunny days, the great people you can meet here, the exhibitions and gatherings the school organizes...
What can I say? I hope I will have the chance to come back...

Me encontré con la gran sorpresa

de la Escuela Davinci gracias a la recomendación de una amiga. Ella y otros conocidos suyos habían estado aquí, pintando, dibujando, creando.. todos comentaban que su experiencia había sido genial. Así que un día me planté allí con la idea de mejorar mi nivel de dibujo y de esta forma poder presentarme a la prueba de Bellas Artes y entrar en la facultad con cierto nivel técnico pues hacia tiempo que no cogía un lápiz.
Realmente todo lo que me habían contado era más que cierto. La escuela es genial! En seguida me encontré como pez en el agua, a los pocos días sentí el lugar como mio también.
Hacia poco que había llegado a Barcelona y la escuela representó para mi un oasis entre todo el estrés de mi vida diaria donde podía ejercitar mi creatividad, conocer a gente estupenda, aprender mucho, hacer amigos y disfrutar de tardes soleadas en un patio increíble lleno de calma y arte.
Se lo curran mucho aquí y este saber hacer, lleno de cariño e ilusión crea un clima de armonía que aun ahora, que no puedo ir allí porque estoy en tercero de carrera y no tengo nada de tiempo, echo de menos. Aunque en cuanto puedo voy a hacerles una visitilla! y siempre soy recibida con la misma calidez con la que me recibieron el primer día que llegué allí.
Mil gracias, sois estupendos.

Cuando les digo a mis amigos

que estoy aprendiendo a pintar en la DaVinci, siempre me preguntan: ¿y cuando acabas?. Yo generalmente les digo: no tengo ni idea!. Porque llevo ya varios años, pero creo que tengo todavía mucho que aprender, y cada día hago cosas nuevas. Siempre he tenido ideas en la cabeza que necesitaba expresar; aquí encuentro poco a poco el camino para hacerlo, y me parece fascinante. Y eso que cuando llegué casi no sabía coger un pincel! Hacer un nuevo dibujo o acabar un cuadro me absorbe tanto, que cuando estoy en la escuela me olvido de todo. Para mí es la mejor terapia.
Me lo paso muy bien aquí y por supuesto, gran parte de la culpa la tienen los estupendos artistas (profes y alumnos) que hay en la DaVinci...

Llegué a la escuela hace un par de años.

Siempre me había gustado dibujar y pintar; pero aunque algunas veces me había planteado apuntarme a algún taller, nunca me decidía.
Hasta que un día, paseando por el centro la vi y decidí preguntar.
Tanto el espacio (con la terraza en la que poder trabajar en verano), como la manera de plantear las clases me encantaron y decidí apuntarme. Y en ese momento empezó mi recorrido y mi aprendizaje de nuevas técnicas y maneras de expresarme.
Actualmente continúo en la escuela buscando y experimentando; aprovechando las clases, el ambiente distendido y disfrutando de las actividades que continuamente se programan.
De momento continuaré disfrutando.... y animando a más gente a hacerlo también.
|Gracias a tod@s|

El meu camí artístic

travessa per molts llocs, però, en especial, l’experiència de conèixer l’escola d’Art DaVinci ha esdevingut un fet revelador des que vaig començar a assistir a les classes de dibuix impartides per Pere Cara. Quin esperit noble, com la font d’aigua verge, que dona de veure als assedegats i apaivaga els peus.
La pràctica i l’ensenyament que vaig rebre em va fer descobrir que el dibuix prenia consciència i veu, i que es convertia al mateix temps en el mecanisme que em permetia conèixer, entendre i saber com són les coses i poder decantar la seva essència. Des de llavors, el dibuix es converteix en un sentiment on tot treball participa d’aquest.
Per a mi l’art constitueix la lluita per alliberar-nos de nosaltres mateixos, una espurna cap a la veritat d’aquest món. Així com els nèctars de la vida es consagren en la natura i en els seus misteris, la meva feina s’ha consagrat en l’art i en la seva pròpia natura.

La primera vez que pisé

la escuela de arte Davinci tuve la sensación de que sería una escuela con un entorno muy familiar y creativo, y durante los pocos meses que estuve ahí descubrí que las apariencias no siempre engañan!
Ha sido una experiencia verdaderamente única ya que no sólo he aprendido más sobre el mundo del arte sino que también por primera vez ¡me he levantado con ganas de ir a clase!

Gracias, Lola.

Ecole d’art Davinci, un tournant dans ma vie.

Lorsque j’ai découvert l’école Davinci, je ne savais que dessiner. Je voulais apprendre les techniques de peinture tant de façon académique qu’informelle et pour cela Lola a été comme une mère. La mère de l’artiste qui dormait au fond de moi. Elle a su me montrer les chemins a emprunter, tout en me laissant lutter contre mes peurs et mes exigences. L’école d’Art Davinci est ce genre d’endroit, situé en plein coeur de Barcelone et à la fois en dehors du temps et du monde moderne. C’est un espace où l’on se sent en sécurité et à partir duquel nous pouvons tenter les aventures les plus folles.
Après 18 mois passés à l’école Da Vinci, j’ai pris la décision de devenir artiste peintre à temps plein. Je n’ai plus l’ambiance réconfortante de l’école pour me guider, mais quand le doute s’installe en moi je repense aux moments vécus avec L’équipe de Da Vinci et reprends les conseils qui m’avaient été donnés alors.
Merci à vous, Lola, Roger et tous les membres de l’école, pour avoir participé activement au
changement de ma vie.

OlivierD
Artiste Peintre

Ya han pasado unos cuantos años

desde que fui alumna de Lola en la escuela Davinci. Yo acababa de llegar a Barcelona y en la escuela me sentía muy cómoda, el trato era familiar.
El taller de cerámica con mucha luz al lado de un patio precioso con su jardín de cactus, esculturas y el gato Chipirón.
Siempre lo recuerdo con mucho cariño.
Aprendí muchas cosas que me han servido para materializar mis ideas.
Me gusta mucho pasarme de vez en cuando a saludar a todos y a ver que tal les va.

Lusesita

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